Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Hombre

Moral como estructura y Moral como contenido

Imagen
El hombre posee una estructura moral, que consiste precisamente en esa facultad para ser libre, es decir, para preferir y optar ante las diferentes situaciones que se le plantean en el curso de la vida. Sin embargo, una cosa es la estructura moral del hombre y otra cosa es la moral como estructura y la moral como contenido. En la moral como contenido, se concibe a la justificación como justicia. Consiste en que el acto se ajuste no ya a la situación, a la realidad, es decir, al estímulo del medio ambiente, sino a la norma ética, al fin último, a la ley o conciencia moral. Justo en esta dimensión, ya no significa ajustado, sino honesto; justicia debe tomarse aquí como sinónimo de honestidad. En este sentido, la justificación como justicia es la que más interesa desde el punto de vista moral, ya que en este plano las acciones pueden ser justas o injustas, morales e inmorales, y hasta si se quiere, amorales.

El hombre como persona

Imagen
Persona humana  añade algo no sólo a “persona” sino también a “humano”.  El hombre recibe una determinación importante cuando se le considera como persona así como la persona recibe una determinación no menos importante cuando se la considera como humana.  Por tanto, no es lo mismo hombre que persona, como tampoco es lo mismo hombre que ciudadano. “Hombre” es un término más genérico o indeterminado, que linda con el “mundo zoológico” (decimos  hombre de las cavernas  pero sería ridículo decir  persona de las cavernas) ; “persona” es un término más específico que tiene que ver con el “mundo civilizado” o, si se prefiere, con la constelación de los valores morales, éticos o jurídicos propios de este mundo. La misma etimología de la palabra persona demuestra que es un concepto sobreañadido al concepto de hombre. Un refrán de origen jurídico, también lo recuerda:  homo plures personas sustinet,  es decir, el hombre sostiene o desempeña muchas máscaras...

INDIVIDUALISMO

Imagen
El individualismo considera al hombre a cada hombre como una entidad independiente y soberana que posee un derecho inalienable a su propia vida, un derecha derivado de su naturaleza como ser racional. El individualismo sostiene que una sociedad civilizada, o cualquier otra forma de asociación, cooperación o coexistencia pacifica entre los hombres, solo puede lograrse en base al reconocimiento de los derechos individuales y que un grupo, como tal, no tiene ningún derecho sino los derechos individuales de sus miembros.